Risotto de portobellos.
El risotto es el lugar donde más se nota un buen caldo: es casi todo el líquido del plato. Acá el OSSEOS hace de fondo y el arroz lo absorbe de a poco, sin apuro.
- 1 l de caldo de huesos OSSEOS
- 1½ tazas de arroz parboil
- 250 g de hongos portobello
- 1 cebolla blanca
- 1 taza de vino blanco
- ½ taza de queso rallado
- 1 cucharada de manteca
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Pimienta negra a gusto
Picá finamente la cebolla y cortá los portobellos en láminas.
Calentá el aceite de oliva en una sartén amplia. Agregá la cebolla y cocinala a fuego medio hasta que esté transparente.
Incorporá los portobellos y rehogalos junto con la cebolla hasta que estén tiernos y ligeramente dorados.
Agregá el arroz parboil y revolvé durante un minuto para que se impregne con todos los sabores.
Sumá el vino blanco y dejá cocinar durante unos minutos, hasta que tome temperatura y comience a evaporarse el alcohol.
Incorporá el caldo de huesos OSSEOS, mezclá y tapá la sartén.
Cociná a fuego bajo durante aproximadamente 18 minutos, o hasta que el arroz esté tierno y haya absorbido la mayor parte del líquido.
Apagá el fuego y agregá el queso rallado, la manteca y pimienta negra recién molida.
Mezclá bien hasta conseguir una textura cremosa, dejá reposar dos minutos y serví inmediatamente.